Formacion de los glaciares

¿Cómo se forman los glaciares?

Los glaciares llegaron a cubrir en el pico de la última gran glaciación, hace aproximadamente 18.000 años, un tercio de las tierras emergidas, lo que supuso 3 veces más de su extensión actual. El nivel del mar bajó entonces 120m, resultando de ello grandes extensiones hoy cubiertas por las aguas marinas, eran entonces tierra firme, dato a tener muy en cuenta cuando se piensa en las grandes migraciones humanas y animales que signaron aquellas épocas.

Gracias a ello se pudo pasar a pie desde Siberia hasta Alaska -comenzando así el poblamiento americano- y de Europa a Inglaterra, entre otros ejemplos.

Por el carácter plástico del magma que yace bajo la corteza terrestre, las tierras que sufrían la presión de los hielos se deprimieron bajo sus casquetes polares, como ocurre actualmente con la Antártida y Groenlandia y poco a poco, al retirarse los hielos, fueron de nuevo elevándose lentamente, fenómeno no del todo concluido (se ha calculado que Groenlandia todavía se eleva 1m por siglo).

A pesar de que por impresionantes que nos puedan parecer hoy, los glaciares son sólo reducidas reliquias de las extensiones glaciales de antaño- todavía juegan un papel importantísimo en nuestros días: Ocupando el 10% de las tierras emergidas, suponen el 90% del agua dulce del planeta (dato interesante en un mundo cada vez con menos agua potable y más contaminada).

Además, con las corrientes de aire y agua que crean, contribuyen a equilibrar el clima de la tierra, que sin ellos sería asfixiante.También fueron ellos los que antaño excavaron, transportaron y pulverizaron minerales de todo tipo que después, por las violentas tempestades que soplaron desde sus masas heladas, se distribuyeron por diferentes regiones del globo (China, América del Norte, Europa Central, Pampas Argentinas...) creando suelos muy fértiles para la agricultura.

En la Patagonia Austral, sin embargo, la formación de los suelos se debió principalmente a los procesos magmático-eruptivos ocurridos en la actual zona andina.

En el pico de la glaciación, la disminución de la temperatura media varió ostensiblemente en diferentes lugares del globo: diez grados menos en Alaska, seis en Inglaterra, dos en los Trópicos, y prácticamente sin variación en el Ecuador.

Se ha calculado que si los glaciares se derritieran hoy, el nivel del mar subiría entre 60 y 70 metros inundando enormes extensiones de terrenos costeros y varias de las principales ciudades del mundo.

Si bien hoy sabemos que las glaciaciones son un fenómeno que se viene dando desde remotísimas eras geológicas en distintos lugares de la tierra, (hace 450 millones de años, antes de la separación de los continentes, el actual desierto del Sahara ocupaba precisamente el Polo Sur y sufría una enorme glaciación de la que todavía quedan restos visibles en forma de grandes estrías sobre las superficies de roca pulida), la glaciación más conocida, mejor estudiada, y a las que nos referiremos en éstas páginas es, naturalmente, la última.

Se dio simultáneamente en los dos hemisferios, aunque las mayores extensiones las alcanzó en el Hemisferio Norte: En Europa el hielo avanzó hasta cubrir casi toda la isla de Gran Bretaña, norte de Alemania y Polonia, y en Norteamérica, el manto de hielo que bajaba del Polo Norte, sepultó todo Canadá y alcanzó hasta más al sur de los actuales lagos estadounidenses que, como los patagónicos y los alpinos, se formaron sobre las hondonadas que dejaron libres las masas glaciares que acababan de retirarse.

A pesar de que todos éstos datos hoy son normalmente admitidos, no fue fácil para los pioneros de la glaciología convencer a sus contemporáneos del protagonismo de los glaciares en la formación de los paisajes actuales.