Carretera de los 7 Lagos, Patagonia Argentina

        
      
    

Bariloche

Carretera de los 7 Lagos, Patagonia Argentina

La excursión más reconocida de la región goza de la particularidad de unir en su trayecto no sólo los siete lagos que dan origen al nombre del circuito, sino dos de los Parques Nacionales más bellos de la zona cordillerana: Lanín y Nahuel Huapi.

Los 110 kilómetros que abarca el paseo obligan a mantener los ojos abiertos de par en par, expectantes frente a las bellezas naturales que van desde lagos azules y esmeralda hasta cascadas, miradores y playas, que invitan a detener la marcha.

A pocos kilómetros bordeando la costa del lago Lácar por la RN 234, en San Martín de los Andes, nos encontramos con la playa Catritre, donde hay camping y restaurante, luego pasamos por las viviendas de la comunidad Curruhuinca, habitadas por mapuches, los pobladores más antiguos de la zona y, más adelante, podemos disfrutar de una bella vista panorámica desde el mirador Pil-Pil.

Antes de pasar por lago Machónico, donde otro mirador natural se pone a nuestra disposición, vale la pena detenerse a observar la división de aguas del arroyo Partido, que en la margen derecha se desvía hacia el Lácar y, en la izquierda, hacia el lago Meliquina.

En el kilómetro 27 dejamos atrás la ruta pavimentada, lo que hace el paisaje aún más silvestre. Un desvío nos lleva hacia lago Hermoso que, haciendo honor a su nombre, nos deslumbra con la ribera de su costa cubierta de selva, protegida del viento y con el sol a pleno. Poco después, un gran portal de troncos nos indica que estamos pasando del Parque Nacional Lanín al Nahuel Huapi.

Nuestros próximos destinos son: la cascada Vullignanco, con sus imponentes 20 metros de caída; el lago Falkner y el Villarino separados por un angosto istmo, y lago Escondido, con sus espectacular tonalidad verde esmeralda.

A la altura en que la ruta bordea uno de los brazos del lago Traful, los amantes de la pesca deben desviarse por un camino rodeado de espeso bosque de coihue y caña colihue, para arribar al río Pichi Traful, considerado un paraíso de los pescadores con mosca.

Ahora bien, quienes deseen encontrar salmónidos, deben avanzar un poco más hasta toparse con el lago Correntoso -que marca el fin de la excursión-, luego de haber disfrutado del lago más cristalino de todo el recorrido, Espejo.

A corta distancia se encuentra Villa La Angostura, con su exuberante vegetación y su pintoresco estilo montañés, que vale la pena visitar.


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