Dinosaurios en la Patagonia

Dinosaurios en Patagonia

Argentina es sumamente rica en restos de dinosaurios que permiten reconstruir etapas fundamentales de la historia de estos animales. En la Patagonia concretamente, dos componentes particulares (la continua erosión que pone al descubierto antiguas capas de sedimentos marinos y continentales y un sustrato geológico rico y variado), han permitido desarrollar investigaciones paleontológicas desde comienzos del siglo pasado.

La historia de los dinosaurios comenzó hace unos 230 millones de años, a mediados del período Triásico, en un escenario muy distinto al actual. Los continentes se encontraban unidos en una sola y gigantesca masa de tierra, denominada Pangea. A fines del Triásico se diferenciaban dos partes principales (o provincias) Laurasia al norte y Gondwana al sur. Durante el Jurásico, estas provincias se separaron y formaron dos continentes diferentes.


La región patagónica actual se extendía hacia el este, no existía el Atlántico Sur, por lo que estaba unida con África del Sur y probablemente con la región occidental de la Antártida. Por el oeste, Patagonia estaba basada por el pacífico, en una costa desprovista de grandes cadenas montañosas pero con una posición y dirección comparable a la actual.

Qué es un Dinosaurio

Dinosaurio es una palabra de origen latín que significa lagarto terrible, propuesta en 1841 por Sir Richard Owen (científico inglés), quien consideró a éstos como grandes reptiles extintos, y los diferenció dentro del reino animal.

Con los dinosaurios habría culminado un proceso de especialización del aparato locomotor iniciado en los tecodontes (reptiles antiguos), que permitió que sus extremidades se situaran por debajo del cuerpo, a diferencia de los reptiles que tienen las extremidades extendidas hacia los lados. El éxito que alcanzaron se debió en gran parte al perfeccionamiento de esta postura erguida, lo que les permitió desplazamientos rápidos y periodos de actividad más prolongados que los reptiles actuales (tortugas, cocodrilos, serpientes y lagartos). Las diferencias en las caderas permiten dividirlos en dos grupos: los ornitisquios, que se caracterizan por tener el pubis hacia atrás y abajo, y los saurisquios, que tienen el pubis hacia adelante y abajo. Los saurisquios incluyen a los saurópodos, herbívoros cuadrúpedos con cuellos largos y cabeza proporcionalmente pequeña y a los terópodos, carnívoros bípedos que se movían con gran agilidad y rapidez para alcanzar sus presas.

Cómo se forma un fósil de dinosaurio

Se llama fósil a todo resto o traza de plantas o animales con más de 5.000 años de antigüedad, que se encuentra preservado generalmente en rocas sedimentarias. Sólo una pequeña proporción del total de las plantas y los animales que vivieron en el pasado se han preservado como fósiles.

Cuando el cuerpo sin vida de un dinosaurio se descompone, por lo general los tejidos blandos desaparecen a causa de organismos degradadores o factores climáticos, aunque los huesos suelen permanecer inalterables durante algún tiempo. Cuando por algún motivo éstos quedan sepultados bajo capas de sedimentos (por ejemplo lodo o arena), quedan preservados de la erosión y degradación.Una vez enterrados, es posible que los huesos se petrifiquen. Esto ocurre cuando los tejidos de un organismo inmerso en sedimentos ricos en soluciones minerales son reemplazados molécula a molécula, sin cambiar la forma ni perder la estructura original. En ocasiones, los restos se desintegran pero dejan un molde que al rellenarse con minerales, producen una réplica exacta.

Con el paso del tiempo (millones de años), es posible que las rocas se eleven o inclinen debido a los movimientos de la corteza terrestre. A veces la erosión deja al descubierto los sedimentos antiguos y los restos fosilizados que contienen, por lo que pueden ser descubiertos por el hombre.


La extinción de los dinosaurios

Los dinosaurios se extinguieron hace 66 millones de años. Durante años se han propuesto diversas teorías para explicar su desaparición y aún no hay ninguna que haya sido absolutamente aceptada. Pero existen dos teorías principales. Para la mayoría, se habría producido un evento de extinción asociado al impacto de uno o más meteoritos sobre la Tierra. La existencia de un impacto meteorítico al final del Cretácico estaría comprobada por la presencia de un nivel anormalmente alto de iridio (elemento que llega comúnmente a la tierra en los meteoritos) en capas de rocas de 65 millones de años de antigüedad, de distribución global y la presencia en las mismas capas de granos de cuarzo deformados que sólo pueden producirse por la acción de un gigantesco impacto.

Otros investigadores sostienen que los cambios climáticos ocurridos a final del Cretácico habrían sido los responsables de la extinción. La intensa actividad volcánica de finales del Cretácico podría haber desencadenado tales cambios. Hay evidencias de que el nivel del mar subió a fines del Cretácico e inundó las zonas costeras, que el clima se había vuelto más frío y que la vegetación subtropical exuberante que sustentaba a los dinosaurios, fue sustituida por bosques templados de coníferas en el transcurso de unos 5 a 10 millones de años.


Related Articles